Sus majestades los Recursos Humanos

Hace unos días recibí una contestación de una reclutadora en relación a una oferta de trabajo por la que me había interesado y me sentí por un momento como un niño con un juguete nuevo el día de reyes.

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Y la verdad es que los reclutadores de recursos humanos son en cierta medida como los reyes magos. Contactamos con ellos a través de una carta cargada de ilusión (ahora email) para comunicarles lo buenos que hemos sido durante nuestra carrera profesional, hacemos peticiones en forma de empleo, decimos lo mucho que nos gustaría recibir ese regalo del que además nos gustaría disfrutar durante muchos años.

Los reclutadores, como los reyes magos, no suelen responder las cartas de los candidatos, de hecho haciendo un recuento personal me encuentro con que solo el 5% (y estoy siendo generoso) me ha respondido alguna vez en respuesta a ofertas de trabajo. Pero llega el día en el que los planetas se alinean y recibimos una contestación, y aunque nos dicen con buenas palabras que no nos van a dar el regalo que habíamos pedido, estamos tan contentos por la respuesta que la empresa en cuestión empieza a caernos bien y el reclutador todavía mejor. Creamos una imagen tan positiva que después de meses somos capaces de recordar el nombre de la empresa e incluso del reclutador que nos contestó.

Si sus majestades de recursos humanos han prestado atención sabrán que esa empresa acaba de captar un nuevo cliente, porque al fin y al cabo los candidatos somos como cualquier cliente que realiza una petición a una empresa en la que está interesado. ¿Qué impresión le quedará al candidato si no recibe tan siquiera una respuesta de cortesía?

Los candidatos son personas, no son currículums. Sé que es una verdad de perogrullo pero a veces se olvida, y creo que mejorando un poco la atención al candidato se podría conseguir que todos tuvieran al menos un pequeñito regalo que les dé ánimo e ilusión para continuar su búsqueda de empleo.

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¿Parado? No, desempleado

Esa es mi respuesta cuando alguien me pregunta si estoy parado: ¿Parado? No, desempleado. Normalmente se tiende a pensar que las personas desempleadas tienen muy poca actividad, incluso se les ve a veces como afortunados porque pueden disfrutar de unas “vacaciones indefinidas”.

El desempleado no puede ni debe estar parado. Hoy más que nunca para encontrar un empleo es necesario moverse, esforzarse, tener actitud, constancia y tener siempre en mente que el objetivo final es encontrar un empleo. En otras palabras, para que la búsqueda de empleo sea efectiva la debemos considerar como un trabajo. Podemos trabajar buscando ofertas de empleo, redactando nuestro currículum, la carta de presentación, buscando empresas que nos interesen, contactando con amigos y conocidos para sepan que estamos buscando trabajo, etc.

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También es muy importante no estar parado físicamente y mucho menos pasarnos el día en el sofá viendo la tele. El deporte nos va a ayudar a sentirnos mejor, con más vitalidad y podremos relacionarnos con amigos o conocidos si por ejemplo vamos al gimnasio o jugamos un partido. El deporte nos ayudará a despejarnos, combatir el estrés y mantener alto nuestro estado de ánimo.

En definitiva, si afrontamos nuestra situación de desempleo con actividad, trabajo e ilusión obtendremos mejores resultados que estando “parados”.

Espero que os haya os gustado, saludos a todos y hasta la próxima entrada.